NOX ET AMOR VINUMQUE NIHIL MODERABILE SUADENT

Publius Ovidius Naso (alias Publio Ovidio Nasón, aunque en Latín suena mucho más sofisticado) escribió que la noche, el amor y el vino no aconsejan moderación allá por el siglo I antes de Cristo.



Die Nacht, grabado del siglo XVI
por Sebald Beham.

En la parte superior, la inscripción de Ovidio.


Tal vez él, que debía de tener una nariz importante, se olió que la cosa iba para rato: veinte siglos después y el asunto no se pasa de moda, que ya quisieran Pittorio & Lubino conseguir algo semejante.


Aunque en el siglo IV antes de Cristo ya se le había adelantado Platón, cuando afirmaba
¿Hay placer mayor o más vivo que el amor físico? No, ni tampoco ninguno más irracional; sin duda no fueron los únicos: parece obvio que algo tan inherente al ser humano entre otros ani-males no dejó de tener su repercusión en las artes como manifestación de la interpretación del entorno a través de las diferentes culturas que se han ido gestando a lo largo de la historia.


Dibujo egipcio

No sólo el archiconocido
kamasutra: las representaciones de las más explícitas posturas son un tema recurrente desde los papiros egipcios hasta la cerámica griega, sin olvidar los relieves romanos y babilonios, las esculturas indias, algunas monedas italianas durante el Renacimiento o los más variados grabados europeos y japoneses.

Incluso porcelanas y vajilla china que no dejan de alegrarle a uno la comida, dejando al descubierto minuciosos dibujos de órganos sexuales a medida que te vas comiendo el arroz, para que no se te pase. Rico, rico, y con fundamento: el mejor regalo para tu suegra.


Copa de vino romana realizada en plata,
siglo Ia.C.

No dejes de conocer un poco de Historia a través de estas obras de arte si vas al Museo Británico en Londres, incluso puedes llevarte como recuerdo THE BRITISH MUSEUM LITTLE BOOK OF EROTICA, todo sea por enriquecerse culturalmente.

Después de echar un vistazo al pasado y en honor al nombre de mi sección, he decidido seleccionar las mejores sopla - polleces (nunca mejor dicho) relativas al tema:

Perdida el pasado julio una virginidad, cuya propietaria no la echó de menos hasta que la persona con quien se casó manifestó que esperaba recibirla como parte de la dote. Si el pastelero de Fleet Street, que supuestamente se la llevó por broma, la devolviese a la señora Sarah Stroakings, de Cow - House, en Islington, será obsequiado con un postre.

THE FEMALE TATLER

He probado diversas variedades del sexo. La convencional me da claustrofobia, y con las otras sufro tortícolis o un pasmo.

TALLULAH BANKHEAD

...mantenerse perfectamente sano sigue siendo la primera justificación no espiritual del celibato. ¿No es cierto que este instinto animal básico puede causarle acné, ceguera, tos ferina, gota, inflamación de rodillas, anquilosamiento de los codos, tendinitis y una serie de alergias cuyos nombres parecen los del menú de un gran hotel francés?

GRAHAM Y LYNNE JONES, de I LOVE SEX, I HATE SEX

Cualquier mujer que induzca al matrimonio por seducción, embeleco y artificio a cualquiera de los súbditos de Su Majestad, mediante el uso de perfumes, pinturas, afeites, dientes artificiales, pelucas, ballenas de corsé, guardainfantes, zapatos de tacón alto o relleno de caderas, incurrirá en las penas contra la brujería y su matrimonio... será considerado nulo y sin efecto.

LEY DEL PARLAMENTO INGLÉS

Y un pequeño cuento...

Rumi cuenta que un dependiente amaba ardientemente a una mujer y le hacía llegar mensajes por medio de una criada.

Le dijo a la criada: "Ya no sé quién ni qué soy, he perdido la cabeza, mi corazón ha sido robado por una luna sin igual, todo yo me quemo, el sueño ha desertado de mis noches, ya no como, sufro sin cesar golpes crueles, anoche estaba en un estado, la víspera en otro."
La criada lo escuchó, entonces fue junto a su señora y le djo:

- El dependiente te envía saludos. Quiere acostarse contigo.

- ¿Lo ha dicho con semejante frialdad? - preguntó la mujer.

- No, ha contado unas historias muy largas. Pero eso es lo esencial.

Tras estas propuestas, sugerimos al lector que i
nvestigue por su cuenta, que entre la teoría y la práctica ya se sabe. Sumamos a la bibliografía de El Cleptómono las fuentes que mi comando de monos y yo hemos utilizado para escribir este artículo:
  • The British Museum Little Book of Erotica
  • El Círculo de los Mentirosos (Jean Claude Carrière)
  • El Pequeño Picante Libro de Citas

Retrato de Marie Therèse Walter
Pablo Picasso


Ha infor
mado: PÍTOCLES

TRAILER - MENÚ DEL DÍA : EL ARTE DEL PLACER

La época de celo no perdona. Pero la vida en faunividad, la consecuente liberalización de las costumbres y la suciedad de consumo a la que se han entregado los monos robados tras adaptarse al hábitat de El Cleptómono acentúan aún más el caos.

Willy Roe Ratas permanece a una distancia prudencial de las potas y del tejado, ante el permanente asedio de gatitas que se hacen pasar por sobrinas del gato pardo. Los cocineros huyen despavoridos (los pavos fueron más rápidos). Las Hor-Monas y las Fero-Monas asaltan nuestra cocina para prepararnos un plato especialmente bestia...


EL ARTE DEL PLACER, Goliarda Sapienza


Goliarda Sapienza


- ¿Qué haces, tontita, te caes de sueño?

- No, no duermo. Estaba pensando.

- Ah, ¡pero cómo!, ¿piensas también? ¡Ahora resulta que los tontos piensan! ¿Y en qué pensabas, si puede saberse? ¿Tendría yo ese honor?

- Pensaba en preguntarte...

- ¿El qué? ¡Vamos, habla! ¡Pareces una gallina a la que fueran a retorcer el cuello! ¿De qué se trata? , ¡habla!

- Oh, nada, nada. Quería preguntarte qué es el mar.

- ¡Y dale con el mar! ¡Serás cabezota! ¡Te lo he explicado mil veces, pero mil veces! El mar es una extensión de agua profunda como el agua de un pozo que está entre nuestra finca y ese tugurio que es vuestra casa. Lo único que es azul, y que por mucho que mires a un extremo y a otro no puedes ver dónde se acaba. ¡Pero qué quieres comprender tú, si estás loca! Y, aunque no lo estuvieras, las mujeres, como dice mi padre, desde que el mundo es mundo, no entienden nada.

- Yo sí que lo entiendo: un agua profunda como la del pozo, pero azul.

- ¡Muy bien, cuánto me alegro! Entonces, ¡levántate y mira a tu alrededor! ¿Ves ese llano? Como se llama ese llano, ¿eh? Veamos si mereces aprender.

- Ese llano se llama el llano del Buey.

- Eso es, el mar es una llanura de agua azul, pero sin las montañas de lava que se ven allá en el fondo. Mirando la llanura del mar no se ve nada en el fondo, nada que tape la vista, o mejor dicho, se ve una fina línea que no es sino el mar al confundirse con el cielo. Y esta línea se llama horizonte.

- ¿Y qué es el horizonte?

- Ya te lo he dicho, una llanura de agua azul que se confunde con el cielo, donde no alcanza la vista.

- ¡Una llanura de agua azul como tus ojos que se confunden con el cielo de tu frente!

- ¡Pero hay que ver qué cosas se te ocurren! ¡Pareces un cuentacuentos, por Dios que eso es lo que pareces! ¿Qué te ha pasado a ti esta mañana que tienes esos pensamientos tan poéticos?

- Y a ti, ¿qué te ha pasado a ti para que fumes como un hombre? Tú fumas y yo..., ¿me dejas mirarte a los ojos? Si los miro fijamente comprendo mejor como es el mar.

- ¡Pues claro! ¿Quién te dice nada? Si tanto te importa saber cómo es el mar, adelante. Mucho debe de gustarte para que te pongas así de colorada. ¡Qué graciosa eres y qué loca! ¡Eres graciosa de verdad! A saber con quién te hizo tu madre.

- Seguramente con un hombre, y además marino, por lo que me cuenta.



Y de postre...

- Mira qué dos botoncitos están apuntando. ¿Te duele al tocarlos?

- No.

- Sabes qué son estas pequeñas hinchazones?

- No. ¿Forúnculos tal vez?


[...]



- ¿Duermes, Modesta?

- No.

- ¿Piensas?

- Sí.

- Cuenta, Modesta, cuenta.




Por cortesía de las Fero - Monas: Carmina, Carmona y la Mona Lisa

CUANDO NADIE LOS ESCUCHA LE DICE EL TRUCHO A LA TRUCHA...

¡Hola, amigos de El Cleptómono! El otro día estaba yo soltándole la meada a Agapito Caleya en la cresta de repuesto mientras les daba clase a los monos, cuando un mandril se chivó y Agapito salió corriendo detrás de mí.

Como vi que se ponía muy gallo pensé que lo mejor sería esconderme para pensar a gusto en mi próxima travesura.

Corrí como nunca y di muchas vueltas para despistarlo hasta que no pudo más y luego me oculté detrás de un matorral, desde donde pude escuchar a un par de vacas que decían...

Paca, la vaca flaca, y la vaca gorda


VACA GORDA

Vente hacia aquí, Paca flaca,

que en este prado frondoso
hay pasto alto y jugoso.

VACA FLACA
¿Y para qué?

VACA GORDA
Para ponerte gorda, lustrosa y hermosa
y llegar a ser «el ojito derecho» del amo.

VACA FLACA
El amo es tuerto del ojito derecho.

VACA GORDA
¡Qué «rollazo» eres, hermana Paquera.
Antipática como tú sola, del rabo a la
cuerna...
Ven hacia el arroyo, hay umbría.

VACA FLACA
¿Y que es umbría?
(Preguntó la vaca «desaboría»)
(Desaborida quiere decir:
Indiferente, sosa, aburrida).



VACA GORDA
Umbría es sol y sombra matizada.

VACA FLACA
¡Qué tía cursi! ¡Qué pesada!

VACA GORDA
Tienes el lomo y los ojos llenos de moscas.

VACA FLACA
¿Y qué? Para lo que hay que ver...

VACA GORDA
¿Es que no tienes ánimos ni para espan
tar las moscas con el rabo?

VACA FLACA
¿Para qué?

VACA GORDA
Hermana vaca, se te están poniendo los
ojos de vaca, pero de vaca tristona... Eres
la vaca más triste del prado.

VACA FLACA
¿Y qué?

VACA GORDA
¡Mira, amapolas! ¡Come amapolas! A mí
me gustan las amapolas, son muy bue
nas para la leche.

VACA FLACA
¿Y qué?

VACA GORDA
¡Ay, vaca, no hay quien te aguante,
eres más triste que un guante.
Voy a «chivarme» a la dueña.
¿Cuanto hace que no te ordeña?

VACA FLACA
No me acuerdo.

VACA GORDA
Entonces ya sé lo que te pasa:
como te da por no comer y echarte al sol
como una sueca.

VACA FLACA
Y a ti como a una vaca suiza, te da por
por comer y engordar.

VACA GORDA
Buenos quesos doy al mes, y tú ¿qué das?

VACA FLACA
¿Yo qué doy? ¡Qué más da!


(La VACA GORDA se volvió a encontrar con
la VACA FLACA al atardecer, estaba echada
como siempre).


VACA GORDA
¿Rumias, vaca Paca?

VACA FLACA
No, no rumio. Estoy pensando. Siempre
estoy pensando, las vacas como yo siem
pre estamos pensando.

VACA GORDA
Pero ¡por todos los cuernos!
¿En qué piensas?
¿En qué piensas?

VACA FLACA
¡¡EN QUE, AL FINAL, SERÉ UN MILLÓN
DOSCIENTAS MIL HAMBURGUESAS!!

Gloria Fuertes

Una huella impresa por Coquillo