Mostrando entradas con la etiqueta MI MICCIONARIO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta MI MICCIONARIO. Mostrar todas las entradas

EL CLEPTÓMONO Y LA PIEDRA FILOSOFAL

Hoy, ¡micciones frescas! la Asamblea de los Monos en conjunto con Pítocles, presenta una nueva edición del Miccionario con...


EL CLEPTÓMONO y La Piedra Filosofal


¡CLOOONG! Y a filosofar...

Pues bien, amigos, lectores, y demases, esta nueva edición no es sino un intento de acercar al gran público (esos cuatro gatos que nos leen) un descubrimiento científico sin parangón: LA PIEDRA FILOSOFAL.

Sometidos varios monos al contundente impacto de LA PIEDRA FILOSOFAL, hemos creado este espacio para publicar las inspiradas reflexiones que marcarán la filosofía de EL CLEPTÓMONO en los artículos por ellos producidos.



¡CLONG! iluminador según el MONO 1: Refanfinfling attitude

En el bastón de BALZAC aparecía escrito...


"Rompo todos los obstáculos"


En el de KAFKA...




"Todos los obstáculos me rompen"


En el mío...

Faustulus



"ME PARTO con todos los obstáculos"



UN DIÁLOGO DE BESUGOS

Saludos, navegantes atrapados en la red. El órgano directivo de El Cleptómono comunica que hoy ha llegado a nuestras costas, debido a la reciente publicación de un artículo de nuestro compañero Willy Roe Ratas (Lo que nunca quisiste saber sobre los caracoles pero aún así vamos a contarte) la carta de un lector que manifiesta su indignación, haciéndonos llegar su particular historia.

Transcribimos literalmente su aletescrito y lo colgamos aquí en el Miccionario, al alcance de todos nuestros lectores.


UN DIÁLOGO DE BESUGOS



Gris, suaves reflejos más o menos rojizos, flancos y vientre plateados. Mancha rojo oscuro en el borde superior del interior de las pectorales. Cabeza fuerte. Diámetro del ojo mayor que la longitud del hocico. Cuerpo rechoncho pero alto. Las largas pectorales no alcanzan nunca el ano.

63 centímetros de perfección, 5 kilos y 59 gramos de nutritiva belleza. Discreto pero elegante.

¡Por las barbas del siluro, si es que estoy buenísimo! Hemos de reconocerlo: a pesar de ser un pez marino muy común, no hay espárido más hermoso en las costas europeas, desde la zona tropical del Atlántico hasta Noruega, ¡ni siquiera en el Mar Mediterráneo!

Y soy capaz de comerme a quien diga lo contrario. De hecho, hasta me vendría bien: ser un besugo vegetariano en esta sociedad carnívora echaría por tierra mi reputación de no ser por mi admirada belleza. No en vano los castellano-parlantes emplean, además de la palabra besugo; el vocablo voraz para referirse a un ejemplar de nuestra especie.

Podría parecer vanidad pero puedo asegurar que, después de haber eclosionado junto a mi casi medio millón de hermanos, fui el más precoz: el primero en abandonar el estado larvario y dejar de formar parte del plancton, cuando contaba tan sólo con 1 año, 9 meses y 41 días de edad.

Tras el abandono de papá y mamá y tras perder de vista a la mayor parte de mis hermanos tenía pensado forjar mi carácter en solitario, escama a escama. Lo de todo alevín... nadar, conocer mundo, dar respuesta a mis preguntas, quizá adentrarme hasta los 300 metros de profundidad, pedir consejo a los ancianos.

Pero no tardé en darme cuenta de que a cada coletazo que daba, los bancos más próximos giraban en perfecta formación, los moluscos se ocultaban torpemente y un escalofrío recorría el pedúnculo caudal de los sargos.

El día de la revelación se produjo poco después, cuando, pensando en mis cosas como iba, tropecé con una enorme dorada.

- ¡A ver si miras dónde pones las aletas! - me escupió. Pero acto seguido nos miramos y se hizo el silencio.

Nos miramos, es decir, ella me miró y yo me miré. Oh sí, os digo que, reflejado en aquel plateado dorso, vi al que podría decirse el más bello de todos los teleósteos perciformes.

En ese mismo momento comprendí que yo no era un cualquiera. Comenzaron a lloverme ofertas para formar parte de los bancos más prestigiosos. Todas las mañanas me acicalaba frente a una concha de almeja pulida, pulpeaba con las jóvenes hembras, hacía amago de sorber algún calyptraea chinensis. Pero poco sabían mis admiradores y conocidos cuánto se alejaba eso de mis auténticos intereses. Mi misión era la Belleza, pero la Belleza con mayúsculas; nada de tonterías de pintarse los morritos con coral importado.

Decidí que lo mejor sería procurarme una buena formación: pronto alcanzaría la madurez sexual, la mancha negra en el inicio de la línea lateral que caracteriza a los besugos adultos no tardaría mucho más en hacer su aparición.

Contacté en secreto con un ermitaño, un Octopus Vulgaris que gozaba de fama como gran sabio y consejero, quien me distinguió oficialmente de los Pagrus Pagrus bautizándome como Calisto (del griego kallistos: el más hermoso) y me inició en el Mar Allá.



Octopus Vulgaris

Mi maestro

Estudié Arte, Literatura, Matemáticas, Filosofía. Comprobamos que en mi torneado cuerpo se cumplía el canon de ocho aletas de Pecicleto, las perfectas medidas del Pez de Betrubio. Pero fue la Biología la que me proporcionó la palabra clave: eugenesia.

Leí infinidad de libros para informarme, compré multitud de enciclopedias, me suscribí a El Cleptómono. Pero el conocimiento traía consigo aterradoras sorpresas.

En el mundo terrenal, del que Octopus me sugirió que me alejase, éramos conocidos como animales más bien torpes y sin capacidad de conversación. ¡Diálogos de besugos, decían, refiriéndose a intercambios verbales sin sentido! ¡Santo Moby Dick! ¿Cómo podían atreverse? Besugos como yo, cultos, bellos, racionales, amantes del arte, pez de habla y aletas. ¿Acaso no conocían a nuestro tocayo, Rousseau*?

Y ¿cómo era posible que en mi enciclopedia de cortejo sexual Eres una bestia, Viskovitz, hablasen de un maldito egocéntrico hermafrodita insuficiente como es un feo caracol y no de MÍ? ¡Y que lo publicasen en El Cleptómono!

Era algo que no podía soportar. Pero lo peor vino después.

-¡¿Hermafroditas!? - me estremecí.

- En efecto - me confirmó Octopus - los besugos, al igual que el resto de los espáridos, sois hermafroditas. Iniciáis vuestra juventud siendo machos, y al pasar varios años, os transformáis en hembras. Siento no habértelo dicho antes, Calisto, pero no quería herir tus sentimientos.

Vaya, tenía que haberlo sospechado. Ya me parecía a mí que era un poco raro que sólo hubiese machos entre medio millón de hermanos.

- E..e..entonces eso significa que.. ¿no podré aparearme con Eugenia?

Ella era la besuga más perfectamente formada (después de mí), deseada por todos los peces del banco. Pero no me había atrevido a acercarme a ella hasta que estuviese verdaderamente preparado. No quería que pensase que iba a ser un pez de verano como cualquier otra. Y después de tanto esfuerzo ¡iba a convertirme en una hembra!

- Es un problema que no tengáis la misma edad. Así que tendrás que darte prisa antes de que... estire la aleta, vamos.

Contuve mis branquias durante un instante. Está bien, está bien. Había estudiado mucho y se trataba de cumplir mi sueño y mi misión. La inexorabilidad de las leyes de la naturaleza me obligaba a hacer caso a los estoicos ¿o es que acaso no tenía agallas para hacerlo?

Octopus nos concertó una cita cerca de la orilla. Pensé que un territorio inexplorado lo haría todo aún más emocionante. A la hora prevista nadé hacia allí, nervioso, pensando qué decir. No sólo importaba mi belleza, eso estaba claro que funcionaría.

Quería conquistarla con mi personalidad, con mi tono de voz, con mi modo de decirle lo hermosa que era y de contarle cosas del Mar Allá. Porque el amor no es más que un diálogo entre los besugos. Eso es lo que importa. Estoy seguro.

Era un cálido día de agosto, el sol poniéndose acentuaba los brillantes reflejos de mi torso convirtiéndolos en un magenta de ensueño. Ella se acercó aleteando tímidamente.

- ¡Eugenia! - la saludé - Estoy encantado de poder hablar contigo al fin. Bueno, aquí estoy, soy yo, Calisto.

- ¿Cenar pisto? - dijo - Bueno, sí, ya había escuchado rumores de que eras vegetariano, pero no sé... yo prefiero unas buenas gambas, ya sabes.

- Estás muy hermosa esta tarde - se me ocurrió decir, un poco aturdido.

- Oh sí, a mí también me encanta el mes de agosto - me sonrió - ¡Cuéntame algo!

Empecé a comprender por qué el lenguaje gestual era tan importante.

- ¿Sabes cómo se pueden reconocer las boñigas de los osos en agosto? - dije sacudiendo la dorsal.

- Tienes toda la razón, no hay quien soporte a esas lubinas.

- ¡Exactamente! Porque están moradas, ¡de comer arándanos!

- Me gustas mucho, Calisto.

- Yo a ti también - le respondí.


Firmado: Calisto Pagrus



Calyptraea Chinensis

Gasterópodos de concha cónica sin agujero ni escotadura


* Rousseau también significa besugo en francés



Producción exclusiva de El Cleptómono

DESDE QUE EL MONO ES MONO

Una breve historia sufí.

Un hombre entró enloquecido en la casa de un derviche, forzó la puerta y gritó:

- ¡Deprisa! ¡Deprisa! ¡Hay que hacer algo! ¡Un mono acaba de coger un cuchillo!

- No te preocupes - le dijo el derviche -. Mientras no lo coja un hombre...




Grabado de la serie Los desastres de la Guerra

Goya

FROM PASCUAS TU RAMOS

HOY AGAPITO CALEYA INFORMA: CÓMO TOCARSE LOS HUEVOS CON CLASE.

Pues es evidente que en clase ya sabemos todos


Queridos amigos o desesperados lectores, he de comunicaros que como pollo, he decidido ir al grano. He de felicitar en primer lugar a nuestros lectores porque la edición periódica y puntual de nuestra revista se la refanfinfle tanto como a nosotros mismos.

Hemos, pues, vuelto a la carga por el momento, debido principalmente a que empezaban a desgastársenos las pelotas. De tanto jugar al fútbol, ya se sabe.

Después, pues, de no sé cuántos meses de acicalar mis huevos con fruición y dedicarme al estudio y la meditación, he sentido la imperiosa necesidad de compartir con la humanidad todo aquello que me ha sido revelado, por lo que he resuelto llevar a cabo la publicación de mis contudentes (que provocan contusión) conclusiones.

En primer lugar, y siempre gracias a las portentosas mentes del Ministerio de Educación o alguno de éstos; este año la obligada lectura de La inteligencia fracasada me ha conducido a un descubrimiento, cuanto menos, revelador:

YO PROCASTINO

Sí, amigos, como lo leéis. Lo que hace el pato con la pata lo hago yo con la polla, pero

YO PROCASTINO.

Sí,soy un procastinador ¡lo confieso!

Imagino lo que os cruza por el tarro en estos momentos:

'¿prosta...qué?' '¿eso no es con jota intercalada?' '¿y eso se contagia?' '¡menudo disgusto le voy a dar a mi madre!' '¿qué hay pa' comer?' o '¡coño, Tino: igual que mi primo!'

Pero ¡estad tranquilos, que estoy como un roble, joé! He aquí en qué testículos consiste mi enfermedad, que ante vosotros expongo esperando vuestro diagnóstico; y que sin duda facilitará la comprensión de mi estado y de las espaciadas entregas de nuestra revista.

<El procastinador toma la firme decisión de hacer una cosa mañana, decisión que volverá a ser aplazada con la misma resolución al día siguiente. Tiene, pues, una gran fuerza de voluntad para actuar en el futuro, pero una débil voluntad para el presente. Es como si se diera a sí mismo un talón con fecha renovable.

Una complaciente voz interior le dice que emergerá de esa noche de prórroga transformado, dotado de energías maravillosas, que harán todo más fácil. ¿Quién puede negar que es mejor acometer una tarea sintiéndose pletórico de fuerzas? El procastinador suele ser postergador raciocinante, que se da argumentos muy convincentes -para él- que le aconsejan aplazar la acción.>

Dicho esto, ya que nos hemos convertido en una Potencia Trivial, es decir, experta en jugar al Trivial,y además me siento generoso ¡que uno no procastina todo los días! me he decidido a inaugurar una nueva sección como escisión del Miccionario:

SOPLA - POLLECES

¿Alguna vez has tenido noticia de esos estudios estadísticos como cuál es el porcentaje de perros que se parece a sus amos o cuántos estadios de fútbol caben en tal edificio?

¡EL CLEPTÓMONO ha descubierto en exclusiva para tí PARA QUÉ C**** LO HACEN! ¡Para hacer preguntas de Trivial, está claro! ¡Consulta nuestra sección SOPLA - POLLECES y conviértete en una Potencia Trivial!

Para estrenarlo, te diremos que Michael J. Fox recibió más de 6.000 cartas de una fanática (después de abrir 6.000 cartas, lo del parkinson no es de extrañar) y algunos datos importantes como:

Cuando caigas en una casilla marrón (Arte y Literatura), te pregunten por el autor de un título X (de una X voy a quedarme yo justo con el nombre del autor...) del cual no tengas ni puñetera idea, ¡no lo dudes!: contesta Lope de Vega. Ese tío escribió más que calzoncillos usó, hay tantas posibilidades de que aciertes como de que de cada cinco asiáticos que veas cuatro sean chinos. ¡CIENTÍFICAMENTE TESTADO!

Más que nada el rollo este es un comedero para dar trabajo a mi primo Pítocles, que si ahora la gente no se quiere salir del nido y los padres ya se sabe, que si hasta en las mejores familias, que si cuándo llegamos, que si el perro fuma y que si la abuela tiene pulgas.Y yo te bautizo, marido y mujer, que como su propio nombre indica, bla bla bla, amén.



voilà

PÍTOCLES

próximamente en Sopla - Polleces y Conociendo al personal

con la colaboración de

AGAPITO CALEYA PRODACSIONS

y el patrocinio de

EL CLEPTÓMONO (el blog más precoz para el lector más premonitorio)





MICCIONARIO, PARTE II

Hoy presentamos: CATULO RIMA CON CULO

Pues sí, amigos, fauna variada y lectora y que orejas poseéis: Catulo rima con culo. Pero este portentoso hallazgo no consta sólo de esta obviedad.

69

Poema de ataque contra Rufo

<<No te extrañes de por qué ninguna mujer, Rufo, quiere colocar debajo de ti sus delicados muslo
s. No lo haría aunque quisieras seducirla con el regalo de un vestido exótico o con las delicias de una joya muy brillante. Te perjudica un rumor malicioso, por el que se dice que en tus sobacos vive un macho cabrío maloliente. Lo temen todas y no es extraño, pues es una bestia muy desagradable, con quien no se acostaría ninguna chica guapa. Por ello, o acaba con esa cruel enfermedad para las narices o no te extrañes de por qué huyen.>>

70

Poema de juramento de amor

<<Mi amante dice que ella no quiere hacer el amor con nadie, salvo conmigo, ni aunque se lo pidiera el mismo Júpiter. Eso dice, pero lo que dice una mujer a un amante apasionado hay que escribirlo en el viento y en el agua corriente.>>

72

<<Decías tiempo atrás que tú sólo te entregabas a Catulo, Lesbia, y que en mi lugar no querías tener ni a Júpiter. Entonces te amé no sólo como la gente quiere a su amante, sino como un padre quiere a sus hijos y a sus yernos. Ahora te conozco. Por ello, aunque me consumo fuera de toda moderación, sin embargo me resultas, con mucho, más vil y frívola. ¿Cómo es posible? me dices. Porque a un amante una traición así obliga a amar más, pero a querer peor.>>

84

Sátira contra Arrio


<<Arrio decía jomodidades, cuando quería decir comodidades, y jasechanzas por asechanzas, y, luego, se creía que había hablado de maravilla, cuando había dicho jasechanzas cuanto podía; creo que así habían hablado su madre, su tío materno, el liberto, así su abuelo y su abuela por parte de madre. Enviado éste a Siria, los oídos de todos descansaron. Estas mismas palabras las oían sin aspiración y suavemente y en lo sucesivo no temían a tales palabras. He aquí que de repente llega una noticia horrible: el mar Y
onio, desde que Arrio se había ido allí, ya no era Yonio, sino Jionio.>>


El señor Catulo nació en Verona y vivió, se cree, entre los años 87 y 54 a. C. durante los cuales le dio tiempo a escribir unos 116 poemas.

Hemos de decir que ningún mono ha sufrido ni ha sido maltratado durante esta investigación. No obstante, es destacable que esos mismos monos, además de otros que han leído los resultados, a los cuales, tanto unos como otros, se la refanfinflaba, de natural, la poesía latina, han llegado a comprender, ante ejemplos poéticos como los que han sido seleccionados, por qué el señor Catulo es considerado el primer gran poeta lírico romano.



MICCIONARIO DE EL CLEPTÓMONO

El Cleptómono, siempre alerta a las necesidades de sus lectores, presenta su exclusivo Miccionario, un elemento de consulta imprescindible para el conocimiento de la Humonidad.

La dirección de este nuestro blog más pre-coz, aclara que cleptómono es un término tomado de El Diccionario de Coll. El resto del contenido, salvo excepciones que serán, como tales, convenientemente señaladas, es original y estrictamente producido por mis monos.

Monos que, como la propia definición de cleptómono implica, han sido robados de forma inconsciente e inevitable. Por este motivo, resulta evidente que no todos ellos han sido elegidos siguiendo rigurosos controles de selección y calidad, lo que podría verse reflejado en sus creaciones.

El órgano directivo (no, no ese órgano) de El Cleptómono, consciente de la situación, recomienda leer atenta y concienzudamente las advertencias e instrucciones de uso que se harán públicas en un comunicado del mismo nombre.

El Miccionario, ideado como tablón de anuncios, noticiario y depositario de la incontinencia verbal de nuestros bípedos y cuadrúpedos colaboradores, edita su primer fascículo.